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El sueño regresó después de muchos años, con la misma nitidez dolorosa que me había enfermado en mi juventud. Al principio, la larga escalinata de piedra que surgía bajo mis pies parecía extendida entre dos eternidades, un sendero tan ...
Capítulo 6: El último vestigio de Luz Oscura
UNO.
No existe el despertar, sólo la sucesión de habitaciones concéntricas, cada una más inhóspita para la mente humana que la anterior. La conciencia de Samuel Herrick se abre en mil umbrales: re...
Desde que puedo recordar, el mar ha sido un umbral para mí, un presagio oscuro del todo prohibido. Me llamo Charles Bretherton y he pasado los últimos treinta años intentando olvidar lo que experimenté en las tierras que no deberían ser, en el ...
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Las noches de niebla en Altamarea, la villa marina en ruinas encaramada sobre una franja de roca negra y océano informe, distorsionaban el tiempo y el espacio, pero nadie podía dejar de contemplarlas cuando el susurro comenzaba. Ese susurro d...
Mi buen amigo Jonathan,
Espero que esta carta te encuentre en posesión de mente lúcida y en el refugio seguro de tu estudio, lejos de las sombras cambiantes que, desde hace un tiempo, parecen abrazar mi cuerpo y espíritu. Me resulta difícil pon...
Deberías preguntarme cómo y por qué terminé en aquella emboscada de pesadilla, entre paredes de geometría imposible y vapores verdes que lo corroían todo. Pero ni yo mismo podría responderte con certeza, salvo tal vez las palabras demoníacas...
Mi querido Jonathan,
La tinta se desliza temblorosa mientras narro la inusitada secuencia de horrores que me ha acontecido desde mi llegada a este pueblito ignoto, encaramado sobre la ladera azulada de alguna geografía que los mapas comunes rehúy...
El frío aliento de la Amanecer barría los pasillos del viejo Museo Southwest en Chicago cuando el doctor Enoch Hargrave recibió la misteriosa carta. Lo que parecía primero el susurro apagado del quincuagésimo invierno extendiéndose sobre la ci...
Desde que tengo memoria, los habitantes de Innsmouth me miraban con ese aire de sospecha que sólo poseen los que guardan secretos unidos al linaje y al mar. Nací en Arkham, pero la sangre de mis abuelos maternos clamaba por mi regreso, y fue una c...
Capítulo 5: El portal de la Memoria Fragmentada
UNO. UMBRALES ENTRE REALIDADES
No hay comienzo, sólo una hilera de transiciones—filamentos mentales emergiendo, desenredándose y reanudando conexiones en la penumbra coral de la conciencia Mi-Go...
Mi querido viejo amigo,
Permíteme la torpeza de mi caligrafía; los dedos tiemblan al apretar la pluma, sea por el frío o por el presagio de lo que narro. He recurrido a escribirte porque eres el único hombre cuya sensatez he respetado siempre, ...
Las campanas resonaban en la bruma matinal de Arkham y la ciudad, abrigo de supersticiones, yacía sumida en una penumbra perpetua. En la Universidad de Miskatonic, cada sonido dentro del edificio de la biblioteca retumbaba más fuerte de lo que deb...
A menudo he sido acusado por mis colegas de tentar en exceso los infiernos líquidos de la imaginación y por ello me veo en la obligación de advertir que lo que sigue, extraído con terribles reservas del goteante costado de mi memoria, no es leye...
Todo viaje hacia lo desconocido comienza con una debilidad sencilla. En mi caso, fue la rutina de la soledad. Siendo paleontólogo—y, acaso, demasiado crédulo ante tropos literarios—acepté la invitación de Eric Callender, colega de una de esa...
Hubo un tiempo en que nada temía a la luz eléctrica. Viví mi juventud en la soledad de una casa de madera al borde de un Nuevo Brunswick que durante meses olía al yodo y a la descomposición oculta bajo las mareas. Aprendí a conocer los susurro...
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No sabía si mi búsqueda era científica o, como temían algunos, una manifestación progresiva de locura. A mis cuarenta y ocho años, dedicado desde temprano a la arqueología marginal y la etnografía de las creencias prohibidas, era difíc...
Había venido, como tantos otros antes de él, buscando exhumar los testimonios de un pueblo olvidado: Letharton, un confuso caserío disperso entre colinas agrietadas de la campiña inglesa, donde la niebla se demoraba demasiado y la vida parecía ...
Capítulo 4: Los Mi-Go y la simbiosis forzada
Uno.
No hubo transición. El fin de la biblioteca no fue salida ni epifanía, sino la sensación de haberse fundido con una vastedad de conciencia ajena a cualquier lógica humana. Herrick no recordaba ...
El tren hacía el norte partió poco después del anochecer y, durante horas, los bosques desfilaron por la ventanilla empañada del compartimento. Apenas veía sus propias manos, tanto por la tenue luz como por el efecto hipnótico de la penumbra y...
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La luz grisácea que se filtra en la celda apenas roza el cuaderno, sucio y tembloroso en mis manos. No sé si sellar estas palabras será mi salvación o la condena final de mi razón, si acaso queda algo de ella. Pero sé que alguien debe sab...
¿Recuerdas, lector, cómo tiembla el corazón frente a lo innombrable, cómo se hiela la sangre ante la presencia de aquello que jamás se debió concebir en la efluvia corrompida del cosmos? Pues yo, un hombre marcado por la fiebre de la indagació Leer más...
Nunca he sido dado a la superstición ni a la credulidad. Debo insistir en este punto, ya que los hechos que pretendo relatar, con pleno conocimiento del escarnio y la acusación de locura que sin duda atraerán, son de una naturaleza tan francamente Leer más...
El mundo que conocemos apenas roza la costra superficial de un vórtice de fuerzas y presencias insondables, entidades que, en su aspecto más ínfimo, desafían cualquier tentativo de descripción o categorización. Pero mi relato no es una mera ale Leer más...
Henry Blackwell jamás fue hombre de supersticiones ni de credulidad fácil. Su posición en la Sociedad Histórica de Arkham requería una mente ordenada y analítica, pero, en el amargo otoño de 1927, una serie de acontecimientos que comenzaron en Leer más...
La primera vez que Jacob Meunier oyó algo sobre la región pantanosa al sur de Cammheim fue durante una reunión académica celebrada en la Universidad de Dorrance, a la cual asistió más por mera cortesía que por genuino interés. Recuerda el mo Leer más...
En la primavera de 1928, fui testigo en Arkham de fenómenos cuya memoria aún marchita mis noches como una brisa calcina la flor de la juventud. Pocos, creo, entenderán lo atroz de lo que vi en aquellos días, y menos aún compartirán mi convicci Leer más...
Había ciudades que sólo existían en ciertos mapas esotéricos, garabateados con manos temblorosas y tinta que parecía desvanecerse en la luz, como si la luz misma no soportara la verdad que esas líneas contenían. Había nombres que solo podía Leer más...
Recordaré siempre con una mezcla de repugnancia y luz atroz aquella visita, una suave tarde de mayo que me condujo hasta la decrepitud de Ingersmouth, ese villorrio dispuesto cabizbajo en las encrucijadas del desvelo y la bruma costera. No acudí po Leer más...