Había muchas razones para odiar la Universidad de Yharnis, pero aquella tarde –la última tarde reconocible de mi vida– supe que todas mis previas aversiones eran simple paja quemada comparadas con el terror que esperaba encubierto bajo su campu...
La noche del 23 de junio se presentó con ese calor neoyorquino que parece adecuado únicamente para los delirios. El Dr. Holden Morrow, catedrático de Bioinformática, dirigía al último técnico por el pasillo mientras los ventiladores vibraban ...
El cosmos es un manuscrito ilegible, cubierto de garabatos incandescentes, una selva de términos esotéricos y ecuaciones arcanas esbozadas por inteligencias más allá de la concepción humana. Este hecho lo aprendí, con horror, durante mi estanc...
El reloj en la pared marcaba las dos y media de la madrugada, y la lluvia, apenas un susurro sigiloso, martillaba los paneles de la ventana que daba a la Colonia Rungholt. Desde mi escritorio, era fácil imaginar que aquel hielo líquido descomponí...
El ocaso tejía cintas bermejas y enfermizas sobre el mar, y el golpetear repetitivo de las olas contra los durmientes del puerto era el único canto que resonaba en el pueblo de Alhama, un rincón enclavado en un estuario olvidado de Nueva Inglater...
Al principio todo fue números y frío. Eso, quizás, es todo lo que jamás pueda deciros la memoria de mi mente—me ha costado meses forzar estos recuerdos al lenguaje común. Ni siquiera estoy seguro, a esta distancia, de que la densa niebla que ...
Venía escuchando las palabras inacabadas de mi difunto mentor mientras descendía, trémulo, a la cámara subterránea que el gobernador tenía prohibida incluso para su confianza más cercana. Un veneno resinero y frío flotaba en cada respiració...
El viento nocturno, cargado de una humedad pegajosa que recordaba la respiración de una bestia oculta, rozaba el acristalado corredor de la Fundación Armitage. Allí, entre tubos de ensayo y delicadas cajas Faraday, el doctor Aldous H. Gainor dete...
Providence, Rhode Island. 16 de septiembre de 1927. Estimado Dr. Harold Winslow: Le ruego perdone mi súbita reanudación del contacto tras quince años de absoluto silencio; sin embargo, las circunstancias de mi actual vida me obligan a buscar c Leer más...
No recuerdo cuándo comenzó la compulsión. La mayoría de las historias que merecen contarse suceden porque en algún punto alguien tuvo la amabilidad –o la imprudencia– de mirar dos veces una sombra incitante... y continuar tras ella. No hay m Leer más...
Las gaviotas chillaban como viudas desoladas mientras la bruma de la madrugada abrazaba la cubierta del **Jelena**, un viejo barco de arrastre con más costuras que madera. Olaf, el patrón, tenía el mismo aspecto ennegrecido y encallado que su nave Leer más...
Cuando Sophine Petrescu llegó a Templewood, la pequeña comunidad costera estaba sumida en una humedad tostada y vieja, la misma que escurría de los helechos raquíticos y las tejas resquebrajadas por la sal. Desde niño, Sophine había tenido la h Leer más...
Debo comenzar mi relato con una advertencia, aunque sé que pocos hombres osarían continuar leyendo después de siquiera vislumbrar las verdaderas dimensiones de mi experiencia. Quien prosiga tendrá los cabellos encanecidos por una noche de terrore Leer más...
Providence, Rhode Island. 16 de septiembre de 1927. Estimado Dr. Harold Winslow: Le ruego perdone mi súbita reanudación del contacto tras quince años de absoluto silencio; sin embargo, las circunstancias de mi actual vida me obligan a buscar c Leer más...
Copyrights © 2025 Mitosaudio.com. Todos los derechos reservados.
¿Te has leido el relato? Nos gustaría que lo valorases para que así otros lectores vean los relatos más interesantes.






