Qué satisfactorio es el silencio después de la saturación, ese instante más allá de la tormenta cuando los ecos han sido consumidos y la carne vuelve a asentarse, indefensa y expuesta. Ahora comienza la humedad, el goteo suave en la caverna de m...
Nada en la carne humana ha dejado de fascinarme, ni siquiera ahora, cuando su presencia solo sirve para inquietarme, helada en la penumbra bajo la superficie del mundo. He aprendido que el sentido de todo ser radica en su deseo, y nada desea con má...
Yo me despliego entre los átomos del frío y la humedad, mucho más allá de las bóvedas y las columnas que la raza de los hombres ha alzado contra mi hambre. Bajo la tierra, en raíces que me desconocen, en charcos de negrura donde el sol nunca h...
No recuerdo el primer momento en que fui. En algún pliegue sin memoria, en la negra fractura entre el hambre y la carne, palpita un principio donde ni forma ni conciencia eran necesarias para sobrevivir. Yo era impulso y vacío, una vibración cieg...
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Morir es sencillo; existe algo mucho más profundo que reposar en la sombra del final. Yo soy lo negro entre los pensamientos, el pulso anegado en la nuca de los hombres cuando sueñan que olvidan. No tengo nombre. No tengo piel ni sangre, y ...
Soy antiguo, pero el tiempo aquí carece de sentido. Las raíces del sauce, vidas atrás, eran nuevas y delgadas; ahora están hinchadas, retorcidas, ocultando cosas más antiguas que yo. Mi consciencia flota en un mar espeso, colmado de memorias de...
Sé cuán presuntuoso parece arrojar estos pensamientos en la burbujeante tosquedad de vuestra lengua, pequeñas criaturas que susurran en bolsas de carne y huesos; pero ¿debéis asombraros acaso de que me comunique así, cuando solo desde el sepul...
Nunca experimenté la luz antes de salir. A veces la siento ahora, en las superficies arqueadas por encima de los túneles; la recuerdo incandescente como un toque de ácido sobre la piel, imposible de soportar más allá de un momento antes de tene...
Siento que el mundo que habito es un paño húmedo, hambriento, extendiéndose en la penumbra, latiendo apenas, como un párpado. No sé bien cuánto hace que me despierto, tal vez cada noche, adormecido entre los pliegues de la piedra y los costuro...
Mi nombre, como lo entienden, no tiene equivalencia fonética en los vacilantes órganos de los hombres. No podría describírselo, aunque la voluntad languideciente del tiempo y la memoria herrumbrosa de mi estirpe aún portasen amables retazos de ...
Era un hambre que no reconocía del todo, una sed que no podía saciar ni siquiera con el recuerdo de flujos vitales extinguidos. Bajo la tierra antigua, cubierto por la losa inocente y fría, yacía y existía. No vivía, no moría. Existía. Ni su...
La primera vez que Jacob Meunier oyó algo sobre la región pantanosa al sur de Cammheim fue durante una reunión académica celebrada en la Universidad de Dorrance, a la cual asistió más por mera cortesía que por genuino interés. Recuerda el mo Leer más...
En la memoria más abismal de Aserion, cuya calidez de juventud fue evaporada por la severidad antipática del mundo, pervive la noche en que mis pasos me llevaron, medio pidiendo, medio huyendo, hasta las puertas acechantes de la Hermandad Fuligino Leer más...
I. En la Brújula de los Sueños
Me llamo Quentin Latham, navegante de barcos errantes y explorador de cartas náuticas tan antiguas que pareciera que sangre y tinta fuesen sus tinturas. No soy de naturaleza supersticiosa; el mundo, siempre he pens Leer más...
Del legajo hallado en la biblioteca subterránea de Clytemnestra Hall, presento para su inquietud los siguientes diarios y cartas, fielmente transcritos por mi atenta mano. Nadie cuya razón se encuentre plena atraviesa sin daño las páginas que si Leer más...
La primera vez que Jacob Meunier oyó algo sobre la región pantanosa al sur de Cammheim fue durante una reunión académica celebrada en la Universidad de Dorrance, a la cual asistió más por mera cortesía que por genuino interés. Recuerda el mo Leer más...