I. En la Brújula de los Sueños
Me llamo Quentin Latham, navegante de barcos errantes y explorador de cartas náuticas tan antiguas que pareciera que sangre y tinta fuesen sus tinturas. No soy de naturaleza supersticiosa; el mundo, siempre he pens...
Recuerdo aún, tras largos años de inútil intento por desterrar de mi conciencia los recuerdos de lo vivido, aquella expedición a los confines más australes de nuestro planeta. Un peregrinaje que inició bajo el disfraz de una simple empresa cie...
El corazón del hombre tiende hacia el misterio. Hay quienes, al borde de la desesperación o la demencia, buscan con ahínco aquello que la luz de la razón nunca podrá revelar plenamente. Otros aún, con la mente forjada en acero y el alma embota...
El atardecer se derramaba carmesí sobre la línea de árboles de la selva de Darien, y la humedad invadía los pulmones de la expedición como una muralla translúcida y viva. Ninguno de nosotros se atrevía a mencionarlo, pero el aire mismo, satur...
El informe que me dispongo a ofrecer, por increíble que parezca, se apoya en documentos tan antiguos y palabras tan vetustas que hablar de su autenticidad o veracidad raya en la blasfemia. Sin embargo, la reciente desaparición de la expedición Se...
Nadie, salvo los que han perdido la razón, se aventura a explorar los extremos del mundo. Yo no era un loco —al menos, no al salir de Boston rumbo a la ignota isla de Kerguelen—, aunque la salud de mi raciocinio, ahora que escribo estas líneas...
La primera vez que Jacob Meunier oyó algo sobre la región pantanosa al sur de Cammheim fue durante una reunión académica celebrada en la Universidad de Dorrance, a la cual asistió más por mera cortesía que por genuino interés. Recuerda el mo Leer más...
En la memoria más abismal de Aserion, cuya calidez de juventud fue evaporada por la severidad antipática del mundo, pervive la noche en que mis pasos me llevaron, medio pidiendo, medio huyendo, hasta las puertas acechantes de la Hermandad Fuligino Leer más...
Del legajo hallado en la biblioteca subterránea de Clytemnestra Hall, presento para su inquietud los siguientes diarios y cartas, fielmente transcritos por mi atenta mano. Nadie cuya razón se encuentre plena atraviesa sin daño las páginas que si Leer más...
Qué satisfactorio es el silencio después de la saturación, ese instante más allá de la tormenta cuando los ecos han sido consumidos y la carne vuelve a asentarse, indefensa y expuesta. Ahora comienza la humedad, el goteo suave en la caverna de m Leer más...
La primera vez que Jacob Meunier oyó algo sobre la región pantanosa al sur de Cammheim fue durante una reunión académica celebrada en la Universidad de Dorrance, a la cual asistió más por mera cortesía que por genuino interés. Recuerda el mo Leer más...