El mundo que conocemos apenas roza la costra superficial de un vórtice de fuerzas y presencias insondables, entidades que, en su aspecto más ínfimo, desafían cualquier tentativo de descripción o categorización. Pero mi relato no es una mera ale...
Al oeste de Arkham, en un desvío tortuoso ignorado aún en los más exhaustivos mapas, se encuentra la hacienda arruinada de la familia Penrose. Aquellos que caminan demasiado cerca, sea por curiosidad o estupidez, suelen padecer de inexplicables de...
1.
A veces, aún al alba, cuando los vientos cruzan los humedales de Ulthar y llevan en sus garras antiguos susurros, recuerdo la noche en que mis pasos extraviados me llevaron al corazón de una tierra a la que los mapas modernos rehúyen, y los s...
Aún no era medianoche cuando empezaron a oírse las campanas. Extrañas, amortiguadas, como si tañeran bajo capas de tierra y hollín, arañando el aire luminoso con sus garras brumosas. Jane regresaba sola al apartamento —una cartulina de sombr...
Había ciertos nombres que nunca debían ser pronunciados en Lakehurst. El pueblo, anclado en los confines occidentales del condado de Dutchess, parecía resistirse a los avances del siglo XXI con una obstinación implacable: carreteras de grava, te...
***
A veces, en Dylath-Leen, cuando la luna está baja y el rumor de las mareas ahoga el silbido de los comerciantes a la deriva, ciertas historias se deslizan entre los borrachos y los mendigos, adheridas a las costras de neblina negra que surcan ...
Nadie recordaba ya el antiguo faro de Gharull, o al menos así lo creía Mervyn Frake durante los primeros días de su llegada a la extraña y poco frecuentada aldea de Halderport. Convocado por una carta salpicada de frases apenas legibles —firma...
Debo confesar, antes de comenzar con el relato de mis experiencias en la colonia septentrional de Beaulac, que mucho ha cambiado en mi percepción del tiempo y la muerte desde aquel invierno perpetuo cuando el doctor Laroque me llamó, urgido por ci...
I
En la opaca soledad que precede al alba, donde la neblina parece no solo ocultar sino devorar el contorno de las cosas, existe, para quien sabe percibirla, una música tan lejana y abismal como el aullido del primer ser consciente surgido de la n...
Las ciudades nacen y perecen. Pero hay lugares donde la muerte es más antigua que la vida; donde ni siquiera el viento osa rozar los polvorientos umbrales de lo inimaginable. Por azares de la carne y el cansancio, vine a parar a uno de esos sitios,...
He vivido siempre a la sombra de mis propias obsesiones. Durante años, entre los papiros disecados de la biblioteca de mi familia, creí haber visto la totalidad de lo que el hombre podría temer. Imágenes de bestias carnavalescas, de furias núbi...
Uno aprende a escuchar el silencio como quien aprende a caminar sobre hielo: despacio, sin confianza, temiendo siempre el crujido que preanuncia la caída. Para Sylvia Le Blanc, el mundo no sólo era demasiado ruidoso; era una melodía pulsante de gr...
El ocaso, esa hora en que la realidad se estira como piel hendida sobre un tambor primitivo, arrojó sombras largas sobre la desvencijada cabaña de Nathaniel Durand. En el límite de Vermont, tan cerca de las sensatas bulliciosas calles de Brattleb...
Toda mi vida quise exorcizar el espanto con palabras, repeliendo la invasión de aquellas cosas que se ciernen en los rincones donde ni la razón ni el corazón alcanzan. Sin embargo, jamás supuse que sería en la gran meseta antártica donde encon...
***
He aprendido que la ignorancia es, a menudo, el último baluarte de la cordura. Antes de este otoño, habría despreciado a cualquiera que valorara el misterio por encima de la verdad; ahora, de madrugada, cuando la casa se queja y cruje bajo e...
Comenzó, como suelen hacerlo estas cosas, con el mínimo de advertencia: un rebaño de cabras nació desfigurado en la granja de los Andersen, en las lomas occidentales de Arkham....
El viento surgía desde la costa con una fuerza atávica, hiriendo la noche como una lengua salada y húmeda en la carne de quien osaba acercarse. Las rocas sabían a resina antigua y sangre vieja, recuerdo de generaciones que habían caído aquí, ...
---
Me lo advirtieron en la sala de archivo, con un temblor que rozaba el ansia en la voz del viejo Gutiérrez. Había algo en Tíndara, algo que se agazapaba entre los rollos centenarios y los anaqueles de madera vieja, más allá de los desvaído...
***
La tormenta era insólita en Arkham: truenos sinuosos, vivos, como la risa de un dios maligno, rebotando entre los tejados y desmenuzando la noche. Cornelius Halsey se aferró a la baranda de su balcón en el tercer piso de la Arkham Historical ...
El silbido de la radio parecía anunciar su muerte. Apenas un hilo de estática en la noche sin luna, interrumpido sólo por el plomizo rumor de las olas del Atlántico que lamían con ferocidad la costa rocosa de Nueva Escocia. Walter S. Curwen, do...
El mundo que conocemos apenas roza la costra superficial de un vórtice de fuerzas y presencias insondables, entidades que, en su aspecto más ínfimo, desafían cualquier tentativo de descripción o categorización. Pero mi relato no es una mera ale Leer más...
El mundo que conocemos apenas roza la costra superficial de un vórtice de fuerzas y presencias insondables, entidades que, en su aspecto más ínfimo, desafían cualquier tentativo de descripción o categorización. Pero mi relato no es una mera ale Leer más...
Debo confesar, antes de comenzar con el relato de mis experiencias en la colonia septentrional de Beaulac, que mucho ha cambiado en mi percepción del tiempo y la muerte desde aquel invierno perpetuo cuando el doctor Laroque me llamó, urgido por ci Leer más...
Nadie recordaba ya el antiguo faro de Gharull, o al menos así lo creía Mervyn Frake durante los primeros días de su llegada a la extraña y poco frecuentada aldea de Halderport. Convocado por una carta salpicada de frases apenas legibles —firma Leer más...
Había ciertos nombres que nunca debían ser pronunciados en Lakehurst. El pueblo, anclado en los confines occidentales del condado de Dutchess, parecía resistirse a los avances del siglo XXI con una obstinación implacable: carreteras de grava, te Leer más...
Aún no era medianoche cuando empezaron a oírse las campanas. Extrañas, amortiguadas, como si tañeran bajo capas de tierra y hollín, arañando el aire luminoso con sus garras brumosas. Jane regresaba sola al apartamento —una cartulina de sombr Leer más...
1.
A veces, aún al alba, cuando los vientos cruzan los humedales de Ulthar y llevan en sus garras antiguos susurros, recuerdo la noche en que mis pasos extraviados me llevaron al corazón de una tierra a la que los mapas modernos rehúyen, y los s Leer más...
Al oeste de Arkham, en un desvío tortuoso ignorado aún en los más exhaustivos mapas, se encuentra la hacienda arruinada de la familia Penrose. Aquellos que caminan demasiado cerca, sea por curiosidad o estupidez, suelen padecer de inexplicables de Leer más...