Cuando uno se adentra en la vastedad de la noche providenciana, los callejones antiguos y los tejados inclinados refieren memorias ausentes, y una humedad infecta, reptante, parece emanar no sólo del suelo, sino de cada piedra mohecida, de cada som...
No sabría decir exactamente cuándo comenzó la obsesión, pero puedo recordar nítidamente el primer incidente: un extraño sueño, húmedo y denso, poblado de raíces que se enroscaban entre sí hasta formar la gran silueta de un ser colosal, ape...
Jamás volveré a cerrar los ojos con la confianza dormilona de los hombres felices. Mucho antes de la medianoche, cada sombra en mi habitación se extravió hasta las paredes, danzando con la luz opalina de una lámpara que jamás deja de titilar d...
Estaba en el crepúsculo de mi vida académica cuando la fortuna, ese cruel y caprichoso azar, dispuso mi estancia en la insigne Biblioteca Phristonea de Arkham. La carta manuscrita—de tinta escarlata y pulso nervioso—que recibí en aquel otoño...
La noche en Providence era una losa húmeda y pesada cuando mi carta llegó al despacho del profesor Eustace Routh. Aún resguardo una memoria incompleta de mi decisión aquella tarde: las manos manchadas de tinta, la lámpara temblorosa, y el impet...
Te he advertido, querido lector, acerca de la posibilidad —inefable y primigenia— de que entre los átomos del aire y los límites de tu razón, haya cosas acechando, ociosas e incognoscibles, esperando apenas una grieta en la muralla de tu ment...
Jamás debí aceptar la invitación de mi primo Charles. A él, la vida de la ciudad le resultaba asmática, preñada de humos y aburrimiento. Para él, el retiro en la vieja mansión de los Whateley, adquirida a precio de saldo tras el desmoronamie...
Los hombres de Sarkomand caminan silenciosos entre ruinas. No preguntan nunca demasiado, ni indagan en los arcanos susurrados por el viento sobre la superficie de los canales secos. Yo los he observado. Sus ojos, acostumbrados a las penumbras de sus...
Te contaré un relato cuya sola remembranza me llena de un frío tan penetrante que las palabras apenas acuden a mis labios, áridas y vacilantes. Lo hago no como advertencia ―sé bien que quienes escuchan los ecos del Rey Amarillo ya no encuentra...
Era una noche honda y malsana, henchida de presagios telúricos y resonantes mareas invisibles, cuando el Dr. Lionel Cartwright, arqueólogo de misterios, se aventuró hacia las ruinas sepultadas bajo las colinas de Estenfeld, una región donde el ti...
Nunca he sentido una tentación tan atroz como la de contar este relato, aunque temo que al ponerlo en palabra reviviré los horrores que acompañan a su memoria. Todo lo ocurrido —aunque más de uno me recomendaría buscar consuelo en la incredul...
El mar de Innsmouth nunca ha sido misericordioso, una vastedad turbia y sumida en antiguos odios, cargada de rumores, escollos olvidados y supersticiones que reptan a lo largo de la costa como una niebla densa. Todo niño nacido en las garitas de la...
He pasado noches en la absoluta oscuridad, donde ni siquiera los pequeños fuegos de la razón pueden calentar el centro helado de la mente. Es en esas horas cuando la coherencia parece disolverse en un caos inefable, y los horizontes del universo t...
No sé con certeza en qué momento comencé a temer la pronunciación del nombre de Yog-Sothoth. Tal vez fue durante aquellas noches truculentas en la biblioteca polvorienta de la Universidad de Miskatonic, bajo la tenebrosa tutela del profesor Wilb...
El solsticio de verano llegó al pueblo de Carfax envuelto en vaporosos jirones de niebla. A esas alturas del año, los días se arrastraban en una languidez asfixiante mientras la humedad, agria y constante, se deslizaba desde la espesura hacia las...
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Han pasado los años y mi memoria tiembla de sólo intentar reconstruir las monstruosas visiones que asolaron mi mente aquella temporada fatídica, en el umbral de la locura y el abismo de la percepción humana. Ahora, sólo los insomnes, aquel...
El mundo que conocemos apenas roza la costra superficial de un vórtice de fuerzas y presencias insondables, entidades que, en su aspecto más ínfimo, desafían cualquier tentativo de descripción o categorización. Pero mi relato no es una mera ale Leer más...
El mundo que conocemos apenas roza la costra superficial de un vórtice de fuerzas y presencias insondables, entidades que, en su aspecto más ínfimo, desafían cualquier tentativo de descripción o categorización. Pero mi relato no es una mera ale Leer más...
Debo confesar, antes de comenzar con el relato de mis experiencias en la colonia septentrional de Beaulac, que mucho ha cambiado en mi percepción del tiempo y la muerte desde aquel invierno perpetuo cuando el doctor Laroque me llamó, urgido por ci Leer más...
Nadie recordaba ya el antiguo faro de Gharull, o al menos así lo creía Mervyn Frake durante los primeros días de su llegada a la extraña y poco frecuentada aldea de Halderport. Convocado por una carta salpicada de frases apenas legibles —firma Leer más...
Había ciertos nombres que nunca debían ser pronunciados en Lakehurst. El pueblo, anclado en los confines occidentales del condado de Dutchess, parecía resistirse a los avances del siglo XXI con una obstinación implacable: carreteras de grava, te Leer más...
Aún no era medianoche cuando empezaron a oírse las campanas. Extrañas, amortiguadas, como si tañeran bajo capas de tierra y hollín, arañando el aire luminoso con sus garras brumosas. Jane regresaba sola al apartamento —una cartulina de sombr Leer más...
1.
A veces, aún al alba, cuando los vientos cruzan los humedales de Ulthar y llevan en sus garras antiguos susurros, recuerdo la noche en que mis pasos extraviados me llevaron al corazón de una tierra a la que los mapas modernos rehúyen, y los s Leer más...
Al oeste de Arkham, en un desvío tortuoso ignorado aún en los más exhaustivos mapas, se encuentra la hacienda arruinada de la familia Penrose. Aquellos que caminan demasiado cerca, sea por curiosidad o estupidez, suelen padecer de inexplicables de Leer más...