Al principio, sólo recordaba los sueños de mi padre. Tan claros, tan nÃtidos que a veces confundÃa su miedo con mi propia carne, o sentÃa el peso intolerable de una sombra ya olvidada en las esquinas de mi infancia. Él era un hombre huesudo, a...
I
Las noches de Innsmouth, pueblo de un silencio infestado, me devolvÃan siempre, casi hipnóticamente, hacia los mismos acantilados batidos por el Atlántico. Aquel otoño, el frÃo marino parecÃa arrastrar susurros, viejos y persistentes, ecos...
En los suburbios sofocantes de RÃo de Janeiro, bajo la mortecina luz de las farolas gastadas y el hedor salobre del Atlántico, se erguÃa una estructura de concreto y madera roÃda por la humedad, una casa alzada en el borde más peligroso de la f...
Entre esas cinco posibilidades de tÃtulo, cualquiera podrÃa corresponder a lo acontecido en los dÃas perdidos de 1928 en la meseta castellana, donde la llanura parece esconder bajo su tierra seca secretos más húmedos e inmemoriales que la memor...
La noche se habÃa abierto como una herida negra sobre la Biblioteca General de Santa LucÃa. Bajo la luz mortecina de una farola coja, el doctor Fernando Helguera paseó una última mirada hacia la ribera desierta donde el Ebro, apenas visible, cor...
Cae la niebla como un sudario sobre Lasturia, ese rincón olvidado de la provincia, donde los dioses primordiales aún susurran desde el lodo, y los dÃas se desgastan con la sequedad de un pensamiento viejo. Ignoro si el viento del norte lleva semi...
Erica nunca fue supersticiosa. Ingeniera de datos, daba vueltas a los algoritmos y no a los cuentos. Pero tenÃa una debilidad: la insaciable curiosidad, sobre todo cuando algo escapaba a la lógica. Fue asà como llegó al teatro del distrito antig...
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El viento soplaba como un rumor de aguas profundas, atravesando la niebla que engullÃa los abedules retorcidos en la frontera septentrional del parque. Cada noche, al enraizarse el oscuro alrededor de la cabaña, Alina sentÃa que la selva exp...
La casa del profesor Ledesma habÃa dejado de oler a moho hacÃa tanto tiempo que sus actuales inquilinos pensaban que nunca habÃa olido a nada. Sin embargo, en algún rincón de la madera, allà donde la humedad nunca terminaba de irse, persistÃa...
Los dÃas de septiembre caÃan sobre la ciudad de Arkham con un color ocre antiguo, confiriendo a las últimas tardes del verano ese tinte sedentario y pesado que sólo los miedos antiguos pueden compadecer y musitar al oÃdo. En la universidad, poc...
La noche caÃa sobre la ciudad de Arkham como un sudario vivo, dotado de un extraño pulso y un frÃo que no se disipaba ni bajo la protección supersticiosa de velas ni tras el cristal groseramente emplomado de los ventanales. Muchos hombres han so...
Muchos me han advertido que cuente mis dÃas en la oscuridad, que renuncie al insensato impulso de liberar el aullido que ha estado supurando en mi espÃritu desde aquella madrugada inconcebible. Pero como todo aquel maldito por los recuerdos de los...
Las lluvias comenzaban ya a azotar Innsmouth con el monótono ritmo que acompaña los meses más inclementes, mezclando el salitre trasnochado de las olas con el hedor inconfundible de una anciana podredumbre que se negaba a morir. Aquella noche, la...
Una neblina pertinaz, la niebla de la desolación, cayó sobre Arkham la noche que los sueños de Enoch Masterton mutaron en pesadillas de infinita y ciega desesperación. Dicen los ancianos—¡ay, cuán poca sabidurÃa hay en susurros ancianos!—...
La luna de septiembre colgaba como un ojo blanco y fofo sobre el umbral del bosque de Blackheath, inyectando al camino polvoriento un fulgor azul de otro mundo. Stuart Travers avanzaba por la senda, con los faros de su camioneta a su espalda, tragad...
CapÃtulo 6: La eterna Carcosa
El tiempo, tal como Edgar Salton lo habÃa conocido, dejó de importar la noche en que la luna se partió en el cielo sobre Kingsvale. Cada sonido era un pliegue en la bruma y toda superficie, un umbral donde la memori...
El mundo que conocemos apenas roza la costra superficial de un vórtice de fuerzas y presencias insondables, entidades que, en su aspecto más Ãnfimo, desafÃan cualquier tentativo de descripción o categorización. Pero mi relato no es una mera ale Leer más...
El mundo que conocemos apenas roza la costra superficial de un vórtice de fuerzas y presencias insondables, entidades que, en su aspecto más Ãnfimo, desafÃan cualquier tentativo de descripción o categorización. Pero mi relato no es una mera ale Leer más...
Debo confesar, antes de comenzar con el relato de mis experiencias en la colonia septentrional de Beaulac, que mucho ha cambiado en mi percepción del tiempo y la muerte desde aquel invierno perpetuo cuando el doctor Laroque me llamó, urgido por ci Leer más...
Nadie recordaba ya el antiguo faro de Gharull, o al menos asà lo creÃa Mervyn Frake durante los primeros dÃas de su llegada a la extraña y poco frecuentada aldea de Halderport. Convocado por una carta salpicada de frases apenas legibles —firma Leer más...
HabÃa ciertos nombres que nunca debÃan ser pronunciados en Lakehurst. El pueblo, anclado en los confines occidentales del condado de Dutchess, parecÃa resistirse a los avances del siglo XXI con una obstinación implacable: carreteras de grava, te Leer más...
Aún no era medianoche cuando empezaron a oÃrse las campanas. Extrañas, amortiguadas, como si tañeran bajo capas de tierra y hollÃn, arañando el aire luminoso con sus garras brumosas. Jane regresaba sola al apartamento —una cartulina de sombr Leer más...
1.
A veces, aún al alba, cuando los vientos cruzan los humedales de Ulthar y llevan en sus garras antiguos susurros, recuerdo la noche en que mis pasos extraviados me llevaron al corazón de una tierra a la que los mapas modernos rehúyen, y los s Leer más...
Al oeste de Arkham, en un desvÃo tortuoso ignorado aún en los más exhaustivos mapas, se encuentra la hacienda arruinada de la familia Penrose. Aquellos que caminan demasiado cerca, sea por curiosidad o estupidez, suelen padecer de inexplicables de Leer más...