Comenzó, como suelen hacerlo estas cosas, con el mínimo de advertencia: un rebaño de cabras nació desfigurado en la granja de los Andersen, en las lomas occidentales de Arkham....
El viento surgía desde la costa con una fuerza atávica, hiriendo la noche como una lengua salada y húmeda en la carne de quien osaba acercarse. Las rocas sabían a resina antigua y sangre vieja, recuerdo de generaciones que habían caído aquí, ...
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Me lo advirtieron en la sala de archivo, con un temblor que rozaba el ansia en la voz del viejo Gutiérrez. Había algo en Tíndara, algo que se agazapaba entre los rollos centenarios y los anaqueles de madera vieja, más allá de los desvaído...
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La tormenta era insólita en Arkham: truenos sinuosos, vivos, como la risa de un dios maligno, rebotando entre los tejados y desmenuzando la noche. Cornelius Halsey se aferró a la baranda de su balcón en el tercer piso de la Arkham Historical ...
El silbido de la radio parecía anunciar su muerte. Apenas un hilo de estática en la noche sin luna, interrumpido sólo por el plomizo rumor de las olas del Atlántico que lamían con ferocidad la costa rocosa de Nueva Escocia. Walter S. Curwen, do...
Al principio, sólo recordaba los sueños de mi padre. Tan claros, tan nítidos que a veces confundía su miedo con mi propia carne, o sentía el peso intolerable de una sombra ya olvidada en las esquinas de mi infancia. Él era un hombre huesudo, a...
I
Las noches de Innsmouth, pueblo de un silencio infestado, me devolvían siempre, casi hipnóticamente, hacia los mismos acantilados batidos por el Atlántico. Aquel otoño, el frío marino parecía arrastrar susurros, viejos y persistentes, ecos...
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Vivía yo en Providence, ya anciano y abatido, en los días grises donde el ulular del viento arrastra antiguos ecos que mis oídos tiemblan en reconocer. Comencé entonces a registrar ciertos sueños que, siendo inquietantes, anidaban en los r...
En los suburbios sofocantes de Río de Janeiro, bajo la mortecina luz de las farolas gastadas y el hedor salobre del Atlántico, se erguía una estructura de concreto y madera roída por la humedad, una casa alzada en el borde más peligroso de la f...
Entre esas cinco posibilidades de título, cualquiera podría corresponder a lo acontecido en los días perdidos de 1928 en la meseta castellana, donde la llanura parece esconder bajo su tierra seca secretos más húmedos e inmemoriales que la memor...
Aquella noche se levantó del mar una bruma espesa, tan densa que convertía los faroles alineados sobre la carretera en meras manchas oleosas suspendidas en la nada. Elena conducía despacio, sudando bajo los brazos, resistiéndose al impulso de de...
La noche se había abierto como una herida negra sobre la Biblioteca General de Santa Lucía. Bajo la luz mortecina de una farola coja, el doctor Fernando Helguera paseó una última mirada hacia la ribera desierta donde el Ebro, apenas visible, cor...
Cae la niebla como un sudario sobre Lasturia, ese rincón olvidado de la provincia, donde los dioses primordiales aún susurran desde el lodo, y los días se desgastan con la sequedad de un pensamiento viejo. Ignoro si el viento del norte lleva semi...
Erica nunca fue supersticiosa. Ingeniera de datos, daba vueltas a los algoritmos y no a los cuentos. Pero tenía una debilidad: la insaciable curiosidad, sobre todo cuando algo escapaba a la lógica. Fue así como llegó al teatro del distrito antig...
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El viento soplaba como un rumor de aguas profundas, atravesando la niebla que engullía los abedules retorcidos en la frontera septentrional del parque. Cada noche, al enraizarse el oscuro alrededor de la cabaña, Alina sentía que la selva exp...
La casa del profesor Ledesma había dejado de oler a moho hacía tanto tiempo que sus actuales inquilinos pensaban que nunca había olido a nada. Sin embargo, en algún rincón de la madera, allí donde la humedad nunca terminaba de irse, persistía...
Los días de septiembre caían sobre la ciudad de Arkham con un color ocre antiguo, confiriendo a las últimas tardes del verano ese tinte sedentario y pesado que sólo los miedos antiguos pueden compadecer y musitar al oído. En la universidad, poc...
La noche caía sobre la ciudad de Arkham como un sudario vivo, dotado de un extraño pulso y un frío que no se disipaba ni bajo la protección supersticiosa de velas ni tras el cristal groseramente emplomado de los ventanales. Muchos hombres han so...
Muchos me han advertido que cuente mis días en la oscuridad, que renuncie al insensato impulso de liberar el aullido que ha estado supurando en mi espíritu desde aquella madrugada inconcebible. Pero como todo aquel maldito por los recuerdos de los...
Las lluvias comenzaban ya a azotar Innsmouth con el monótono ritmo que acompaña los meses más inclementes, mezclando el salitre trasnochado de las olas con el hedor inconfundible de una anciana podredumbre que se negaba a morir. Aquella noche, la...
En los años indescifrables en que las largas sombras caían sobre una Nueva Inglaterra jadeante, existía un hombre llamado Halsey Ward. Su oficio era anodino –profesor de lenguas muertas en la Universidad de Arkham–, aunque su vida interior dis Leer más...
El mundo que conocemos apenas roza la costra superficial de un vórtice de fuerzas y presencias insondables, entidades que, en su aspecto más ínfimo, desafían cualquier tentativo de descripción o categorización. Pero mi relato no es una mera ale Leer más...
El mar es un rincón pródigo en horrores velados, y aun los más valientes, cuando recorren sus caminos cubiertos de niebla, saben que es mejor no preguntar demasiado acerca de ciertas cosas. Aquellos que navegan lejos de la costa, bien lo saben: ha Leer más...
El año era 1921, y jamás en mi vida hubiese imaginado que una tempestad me haría naufragar en una tierra donde la cordura se desvanece, ni que por mi corazón demente haría brillar lunas antediluvianas bajo una bóveda de aguas sin fondo. Recuerd Leer más...
Era noviembre y el mar golpeaba, lamiendo el promontorio donde las últimas casas de la Costera del Ocaso se aferraban a la roca. Atalayas, más bien, aún de pie por obstinación y amor, cada una con la sal incrustada en sus vigas y la pintura oscur Leer más...
En los años indescifrables en que las largas sombras caían sobre una Nueva Inglaterra jadeante, existía un hombre llamado Halsey Ward. Su oficio era anodino –profesor de lenguas muertas en la Universidad de Arkham–, aunque su vida interior dis Leer más...
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A veces, aún al alba, cuando los vientos cruzan los humedales de Ulthar y llevan en sus garras antiguos susurros, recuerdo la noche en que mis pasos extraviados me llevaron al corazón de una tierra a la que los mapas modernos rehúyen, y los s Leer más...
Al oeste de Arkham, en un desvío tortuoso ignorado aún en los más exhaustivos mapas, se encuentra la hacienda arruinada de la familia Penrose. Aquellos que caminan demasiado cerca, sea por curiosidad o estupidez, suelen padecer de inexplicables de Leer más...