La bruma de noviembre era tan espesa que la linterna de Frank apenas dibujaba un círculo tembloroso a sus pies. Cada paso se sentía opaco, amortajado por el silencio glacial que pesaba sobre la aldea. Había dejado atrás el último farol de luz e...
Las bocas que murmuran en Skarvoon
La fortaleza marmórea y el huésped jadeante
Érase en un rincón desolado del norte de Gorlandia, en la frontera donde los vientos helados de las estepas barren sin compasión los reductos más viejos de la...
Estimado señor Ralston:
No espero que recordéis mi nombre sin esfuerzo. Han pasado quince años desde aquella anodina reunión en la biblioteca de la universidad, y soy plenamente consciente de que, entonces, no era nadie especial para usted, ni ...
Sólo una vez he vuelto a Washington Road, a la vieja casa de la familia Gaten, y puedo jurar con el corazón helado que jamás volverán a arrastrarme a esa mansión, a ese pueblo ni a esa región. Han pasado seis años desde la noche en que perdí...
Aún soy un hijo de la prosa y la medianoche, y aunque el tiempo es un abismo, traigo a la página este particular y reciente naufragio de la mente: el descenso de Arthur Fenway, antiguo colega y temido amigo, a los abismos internos donde la realida...
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De todas las leyendas escuchadas en mi atribulada niñez, ninguna dejó en mi alma una herida tan persistente como los murmullos que describían la costa olvidada de Kingsport y, en su extremo más apartado, la recóndita aldea de Greywater. Ho...
Al principio, me resultaba difícil explicar el modo como comenzó todo, pero ahora, desde la cama empapada en soledad de este hospital, puedo soportar las mil punzadas de recuerdos afilados que me asedian. La noche envuelve mis pensamientos y, con ...
Venía escuchando las palabras inacabadas de mi difunto mentor mientras descendía, trémulo, a la cámara subterránea que el gobernador tenía prohibida incluso para su confianza más cercana. Un veneno resinero y frío flotaba en cada respiració...
Hubo un tiempo en que temí por mi cordura, perdido entre las sombras henchidas del campo en la América profunda, donde el mundo parece doblarse sobre sí mismo y la noche llega antes con un peso casi tangible. Una bruma densa cubre la tierra y hac...
Providence, 12 de marzo de 1926
Querido Edmund,
He decidido, finalmente, escribirte al advertir que mi situación ya no puede definirse sino en el ámbito de lo extraordinario y perverso. Me verás obligado a invadir la serenidad de tu vida con la...
Jamás he sabido cuánto de mi herencia pertenece a la razón, y cuánto a la insania, pero esta crónica que me impongo a escribir, tan solo para despojar a mi mente de la nefasta realidad que la infecta, será como una confesión para la cual ning...
Nada hay más caduco ni más incierto que la frontera entre el sueño y la vigilia, y ningún mortal podría jactarse de atravesarla ileso sin que la sustancia misma de su espíritu se viera erosionada. Tal fue el funesto destino de Algernon Prout, ...
A diferencia de los sueños que suelen visitarme, a menudo plagados de visiones tan asombrosas y terribles que dudo de su realidad incluso tras horas de vigilia, mi recuerdo de aquel viaje marítimo a principios de 1926 no pertenece al reino de la f...
Aun hoy, mientras araño febrilmente el papel en esta habitación cuyo reloj parece irreal, me pregunto si alguna vez existió el universo tal como me fue dado conocerlo. ¿O acaso el mundo es sólo un velo, tejido para protegernos de los vastos y p...
El viento nocturno, cargado de una humedad pegajosa que recordaba la respiración de una bestia oculta, rozaba el acristalado corredor de la Fundación Armitage. Allí, entre tubos de ensayo y delicadas cajas Faraday, el doctor Aldous H. Gainor dete...
La carta de mi viejo colega, Harold Meirson, llegó en el tercer mes del tórrido verano, sellada con una laca tan oscura como para prometer secretos inconfesables. “Querido Allan”, decía, “he divisado una extraña configuración de dunas en ...
Mi apreciado Edward:
Le ruego que lea esta carta en un lugar iluminado, lejos de la soledad de la noche. No puedo responder de las consecuencias si lo hace en la sombra o si deja predominar la quietud en el fondo de su estudio. Permítame también ...
No sabría decir con exactitud cuándo comenzó aquel extraño episodio de mi vida, ni puedo pretender hallar lógica en los acontecimientos que a continuación trataré de relatar. Todo lo que poseo, estimado lector, es el confuso hilo de mis recue...
Recordaré siempre con una mezcla de repugnancia y luz atroz aquella visita, una suave tarde de mayo que me condujo hasta la decrepitud de Ingersmouth, ese villorrio dispuesto cabizbajo en las encrucijadas del desvelo y la bruma costera. No acudí po Leer más...
La noche del 23 de junio se presentó con ese calor neoyorquino que parece adecuado únicamente para los delirios. El Dr. Holden Morrow, catedrático de Bioinformática, dirigía al último técnico por el pasillo mientras los ventiladores vibraban Leer más...
No había mapa para ese tramo de la isla, aunque Ellicott llevaba uno, con las esquinas resecas y el papel manchado de humedad antigua. Ni siquiera era un mapa correcto, más un recuerdo garabateado por un cartógrafo que se había atrevido a inscri Leer más...
A nadie, que no esté ya formado en la paciencia y la aceptación del pánico convertido en una forma de vida, le sería posible soportar la espera en la goleta ‘Estrella de Gadeir’. Ni el mismo capitán Brenet, por más que presumiera de su lina Leer más...
La bruma había llegado un martes. Un fenómeno atmosférico, dijeron los meteorólogos, aunque no conseguían precisar el origen. No la precedió ningún anuncio, ni tampoco la siguió un cambio del tiempo: simplemente descendió en medio de la tard Leer más...
No sé si mis palabras caerán en algún oído simpatizante o, como temo, quedarán impresas únicamente para el regocijo burlón de aquellos que desprecian los dictados de la razón y el terror. Ruego, aunque en vano, que ningún hombre ni mujer lea Leer más...
4 de mayo de 1923, Ulthar, Provincia de Miskatonic.
Mi querido profesor Armitage,
Me permito la osadía de escribirle no solo por la admiración que profeso a sus investigaciones, sino por la incesante e ineludible urgencia que me atenaza desd Leer más...