Era noviembre y el mar golpeaba, lamiendo el promontorio donde las últimas casas de la Costera del Ocaso se aferraban a la roca. Atalayas, más bien, aún de pie por obstinación y amor, cada una con la sal incrustada en sus vigas y la pintura oscur...
Había ciertos nombres que nunca debían ser pronunciados en Lakehurst. El pueblo, anclado en los confines occidentales del condado de Dutchess, parecía resistirse a los avances del siglo XXI con una obstinación implacable: carreteras de grava, te...
I
Las noches de Innsmouth, pueblo de un silencio infestado, me devolvían siempre, casi hipnóticamente, hacia los mismos acantilados batidos por el Atlántico. Aquel otoño, el frío marino parecía arrastrar susurros, viejos y persistentes, ecos...
Los días de septiembre caían sobre la ciudad de Arkham con un color ocre antiguo, confiriendo a las últimas tardes del verano ese tinte sedentario y pesado que sólo los miedos antiguos pueden compadecer y musitar al oído. En la universidad, poc...
Capítulo 6: La eterna Carcosa
El tiempo, tal como Edgar Salton lo había conocido, dejó de importar la noche en que la luna se partió en el cielo sobre Kingsvale. Cada sonido era un pliegue en la bruma y toda superficie, un umbral donde la memori...
Capítulo 5: La revelación bajo la luna rota
No hubo amanecer verdadero. La primera luz fue una farsa enferma, desgajada en la niebla, que sólo hizo más evidentes las hendiduras entre lo real y lo soñado en Kingsvale. Edgar Salton despertó a la...
Capítulo 4: La congregación sombría
El alba en Kingsvale no traía ni revisión ni consuelo. Edgar Salton despertó bajo la misma tela opaca de terror que lo había envuelto la noche anterior, un sudor frío recorriéndole la espalda, la sábana ...
Capítulo 3: El lago de Hali
El tercer día en Kingsvale amaneció sumido en una niebla espesa que no cedió siquiera con la llegada del mediodía. Edgar Salton se despertó de un sueño tan vívido e inquietante que, por un momento, dudó de si est...
El vapor del café en la taza se arremolinaba como si buscara formar figuras definidas en el aire denso de la biblioteca. Los muros, atestados de libros en francés y griego, parecían intuir la inquietud de Alain Martel. Afuera, la niebla de Le Man...
Capítulo 2: La máscara amarilla
El despertar de Edgar Salton fue agónico, un tirón lento y abrupto desde el fondo de abismos soñados. Durante la noche, las visiones se habían multiplicado: un teatro cubierto de ceniza dorada, máscaras relucie...
Capítulo 1: Niebla de Carcosa
Boston, invierno de 1927. En la redacción de la Gazette, la monotonía de la lluvia y el humo era interrumpida sólo por la llegada de correos insólitos: cartas de soñadores, avisos de catástrofes rurales, pequeña...
Cuando uno se adentra en la vastedad de la noche providenciana, los callejones antiguos y los tejados inclinados refieren memorias ausentes, y una humedad infecta, reptante, parece emanar no sólo del suelo, sino de cada piedra mohecida, de cada som...
Te contaré un relato cuya sola remembranza me llena de un frío tan penetrante que las palabras apenas acuden a mis labios, áridas y vacilantes. Lo hago no como advertencia ―sé bien que quienes escuchan los ecos del Rey Amarillo ya no encuentra...
En los años indescifrables en que las largas sombras caían sobre una Nueva Inglaterra jadeante, existía un hombre llamado Halsey Ward. Su oficio era anodino –profesor de lenguas muertas en la Universidad de Arkham–, aunque su vida interior dis Leer más...
El mundo que conocemos apenas roza la costra superficial de un vórtice de fuerzas y presencias insondables, entidades que, en su aspecto más ínfimo, desafían cualquier tentativo de descripción o categorización. Pero mi relato no es una mera ale Leer más...
El mar es un rincón pródigo en horrores velados, y aun los más valientes, cuando recorren sus caminos cubiertos de niebla, saben que es mejor no preguntar demasiado acerca de ciertas cosas. Aquellos que navegan lejos de la costa, bien lo saben: ha Leer más...
El año era 1921, y jamás en mi vida hubiese imaginado que una tempestad me haría naufragar en una tierra donde la cordura se desvanece, ni que por mi corazón demente haría brillar lunas antediluvianas bajo una bóveda de aguas sin fondo. Recuerd Leer más...
En los años indescifrables en que las largas sombras caían sobre una Nueva Inglaterra jadeante, existía un hombre llamado Halsey Ward. Su oficio era anodino –profesor de lenguas muertas en la Universidad de Arkham–, aunque su vida interior dis Leer más...
1.
A veces, aún al alba, cuando los vientos cruzan los humedales de Ulthar y llevan en sus garras antiguos susurros, recuerdo la noche en que mis pasos extraviados me llevaron al corazón de una tierra a la que los mapas modernos rehúyen, y los s Leer más...
Al oeste de Arkham, en un desvío tortuoso ignorado aún en los más exhaustivos mapas, se encuentra la hacienda arruinada de la familia Penrose. Aquellos que caminan demasiado cerca, sea por curiosidad o estupidez, suelen padecer de inexplicables de Leer más...