Nunca he sido dado a la superstición ni a la credulidad. Debo insistir en este punto, ya que los hechos que pretendo relatar, con pleno conocimiento del escarnio y la acusación de locura que sin duda atraerán, son de una naturaleza tan francamente...
Había lugares donde la misma piedra parecía temer lo que custodiaba. Cuando Alexander Thorne aceptó la invitación del Doctor M. R. Kellar, amante de las leyendas y relator de pesadillas despiertas, no sabía que estaba a punto de transitar esos ...
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La noche caía como un manto espeso sobre los tejados de Arkham, acallando incluso los rumores habituales que surcaban la ciudad. El aire olía a ceniza y humedad, y al doblar las esquinas de la vieja universidad, podía jurar que alguien –o ...
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El sueño regresó después de muchos años, con la misma nitidez dolorosa que me había enfermado en mi juventud. Al principio, la larga escalinata de piedra que surgía bajo mis pies parecía extendida entre dos eternidades, un sendero tan ...
Habían pasado quince años desde que Jonás Luel abandonó la biblioteca de la universidad de Durncombe, escondiendo en su gabán una edición apócrifa de los Manuscritos Pnakóticos. De noche, a la lumbre trémula de una lámpara de aceite, hojea...
El padre Calorico llegó a San Emilio bajo la pesada lluvia, abriéndose paso con paso vacilante a través de un lodazal fragante a estiércol, agua estancada y helechos podridos. Venía convocado por la carta de su predecesor—a quien nadie había...
Una tempestad ahogaba Arkham, y la lluvia flagelaba los abordes de la Universidad de Miskatonic mientras el cielo, cubierto de nubes negras, sólo enviaba destellos esporádicos de un relámpago verdoso, cuya luz pesaba en el aire como una maldició...
Apenas hay memoria entre los habitantes de la pequeña aldea de Kranzfeld de cuándo fue construida la antigua iglesia en el promontorio. Forma y materia parecen preceder al pueblo mismo: los cimientos roídos y serpenteantes, como prolongaciones de...
El sibilante aullido del viento acariciaba los glifos extendidos como llagas sobre la cripta, ocultando el hedor de la humedad corrupta y la promesa sorda de muerte. El bosque alrededor del camposanto de Blackwater era una sucesión interminable de ...
La noche había descendido sobre Arkham con una lentitud enfermiza, como una avalancha suspendida a mitad de caída. El aire estaba denso; la habitual neblina amortiguaba los ruidos y multiplicaba los murmullos, convirtiendo cada sombra en una prome...
La noche se derramaba como una marea viscosa sobre la ciudad de Arkham, enlutando los tejados y retorciendo las calles entre vapores mustios de podredumbre y opresión. En la antigua misión, de piedra erosionada y vitrales que gemían con el viento...
Las aguas de Innsmouth susurraban bajo la luna menguante, y esa noche, la bruma que se ceñía al puerto era más espesa y acuática de lo habitual, cargada de un olor aceitoso y ancestral. El viejo puerto de la ciudad, con sus embarcaderos podridos Leer más...
El invierno de 1927 se apoderó de Arkham con una rudeza inusitada, despojando de vida a las dolientes ramas y cerrando los párpados de la ciudad en una bruma precoz, interminable. Ni siquiera los adoquines conocieron alivio, cubiertos de musgo mohà Leer más...
El viento que vino del nordeste traía consigo un hedor que ni la mar, en los días de mayor rompimiento, había sido capaz de engendrar. Iba impregnando las viejas tablas de la casona de los Marsh, deslizándose con taimada insistencia por rendijas Leer más...
El relato empieza bajo el cielo plomizo de un otoño tardío en Spokane, cuando Arthur Singer recibió la carta lacrada con cera amarilla opaca—aquel tono entre el oro podrido y el mosto de vino barato, similar al sueño febril de un brujo moribund Leer más...
Las aguas de Innsmouth susurraban bajo la luna menguante, y esa noche, la bruma que se ceñía al puerto era más espesa y acuática de lo habitual, cargada de un olor aceitoso y ancestral. El viejo puerto de la ciudad, con sus embarcaderos podridos Leer más...