La primera vez que Jacob Meunier oyó algo sobre la región pantanosa al sur de Cammheim fue durante una reunión académica celebrada en la Universidad de Dorrance, a la cual asistió más por mera cortesía que por genuino interés. Recuerda el mo...
Qué satisfactorio es el silencio después de la saturación, ese instante más allá de la tormenta cuando los ecos han sido consumidos y la carne vuelve a asentarse, indefensa y expuesta. Ahora comienza la humedad, el goteo suave en la caverna de m...
Del legajo hallado en la biblioteca subterránea de Clytemnestra Hall, presento para su inquietud los siguientes diarios y cartas, fielmente transcritos por mi atenta mano. Nadie cuya razón se encuentre plena atraviesa sin daño las páginas que si...
Entre los yermos solares donde Cithra, la ramera cenicieta, oficiaba sus cultos privativos a Ildrak el Sinforma, jamás penetré, pues no era yo suficientemente insensato para tentar tal abismo de lujurias innominadas. Sin embargo, os contaré de ot...
I. En la Brújula de los Sueños
Me llamo Quentin Latham, navegante de barcos errantes y explorador de cartas náuticas tan antiguas que pareciera que sangre y tinta fuesen sus tinturas. No soy de naturaleza supersticiosa; el mundo, siempre he pens...
En la memoria más abismal de Aserion, cuya calidez de juventud fue evaporada por la severidad antipática del mundo, pervive la noche en que mis pasos me llevaron, medio pidiendo, medio huyendo, hasta las puertas acechantes de la Hermandad Fuligino...
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No sabía si mi búsqueda era científica o, como temían algunos, una manifestación progresiva de locura. A mis cuarenta y ocho años, dedicado desde temprano a la arqueología marginal y la etnografía de las creencias prohibidas, era difíc...
Había venido, como tantos otros antes de él, buscando exhumar los testimonios de un pueblo olvidado: Letharton, un confuso caserío disperso entre colinas agrietadas de la campiña inglesa, donde la niebla se demoraba demasiado y la vida parecía ...
El tren hacía el norte partió poco después del anochecer y, durante horas, los bosques desfilaron por la ventanilla empañada del compartimento. Apenas veía sus propias manos, tanto por la tenue luz como por el efecto hipnótico de la penumbra y...
Nada en la carne humana ha dejado de fascinarme, ni siquiera ahora, cuando su presencia solo sirve para inquietarme, helada en la penumbra bajo la superficie del mundo. He aprendido que el sentido de todo ser radica en su deseo, y nada desea con má...
Yo me despliego entre los átomos del frío y la humedad, mucho más allá de las bóvedas y las columnas que la raza de los hombres ha alzado contra mi hambre. Bajo la tierra, en raíces que me desconocen, en charcos de negrura donde el sol nunca h...
No recuerdo el primer momento en que fui. En algún pliegue sin memoria, en la negra fractura entre el hambre y la carne, palpita un principio donde ni forma ni conciencia eran necesarias para sobrevivir. Yo era impulso y vacío, una vibración cieg...
Fragmentos del Diario Maldito
6 de marzo de 1925
Hoy ha llegado al despacho una caja vieja, sin remitente, solo mi nombre meticulosamente garabateado en una etiqueta que parece hecha trizas por los años. Me la entregó Parker, con la mirada inqui...
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El doctor Fabián Elías siempre había pensado que la mente humana era como un cofre a medio abrir; su oficio como psiquiatra forense en el Hospital San Urbano le había demostrado ya muchas veces hasta dónde podía llegar la crueldad, cómo ...
Recuerdo aún, tras largos años de inútil intento por desterrar de mi conciencia los recuerdos de lo vivido, aquella expedición a los confines más australes de nuestro planeta. Un peregrinaje que inició bajo el disfraz de una simple empresa cie...
Fue cinco años antes de jubilarme, en ese punto decisivo donde un hombre, sobre todo uno que ha dedicado su vida a explorar los intersticios vedados a la razón, empieza a negociar con la memoria y la voluntad. Había estado en Kazajistán con los ...
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La lluvia golpeaba insistentemente los ventanales altos de la mansión, formando surcos de agua en los cristales graníticos y distorsionando las débiles luces del alumbrado exterior. El reloj del vestíbulo daba apenas las...
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Morir es sencillo; existe algo mucho más profundo que reposar en la sombra del final. Yo soy lo negro entre los pensamientos, el pulso anegado en la nuca de los hombres cuando sueñan que olvidan. No tengo nombre. No tengo piel ni sangre, y ...
El grillo cesó de chirriar en el instante justo en que la pala golpeó algo duro. Fue apenas un leve cambio en el compás de la noche—un murmullo menor perdido en la marea de sonidos de insectos y vapor nocturno. Ninguno de nosotros decía nada, ...
Soy antiguo, pero el tiempo aquí carece de sentido. Las raíces del sauce, vidas atrás, eran nuevas y delgadas; ahora están hinchadas, retorcidas, ocultando cosas más antiguas que yo. Mi consciencia flota en un mar espeso, colmado de memorias de...
La primera vez que Jacob Meunier oyó algo sobre la región pantanosa al sur de Cammheim fue durante una reunión académica celebrada en la Universidad de Dorrance, a la cual asistió más por mera cortesía que por genuino interés. Recuerda el mo Leer más...
En la memoria más abismal de Aserion, cuya calidez de juventud fue evaporada por la severidad antipática del mundo, pervive la noche en que mis pasos me llevaron, medio pidiendo, medio huyendo, hasta las puertas acechantes de la Hermandad Fuligino Leer más...
I. En la Brújula de los Sueños
Me llamo Quentin Latham, navegante de barcos errantes y explorador de cartas náuticas tan antiguas que pareciera que sangre y tinta fuesen sus tinturas. No soy de naturaleza supersticiosa; el mundo, siempre he pens Leer más...
Del legajo hallado en la biblioteca subterránea de Clytemnestra Hall, presento para su inquietud los siguientes diarios y cartas, fielmente transcritos por mi atenta mano. Nadie cuya razón se encuentre plena atraviesa sin daño las páginas que si Leer más...
Qué satisfactorio es el silencio después de la saturación, ese instante más allá de la tormenta cuando los ecos han sido consumidos y la carne vuelve a asentarse, indefensa y expuesta. Ahora comienza la humedad, el goteo suave en la caverna de m Leer más...
La primera vez que Jacob Meunier oyó algo sobre la región pantanosa al sur de Cammheim fue durante una reunión académica celebrada en la Universidad de Dorrance, a la cual asistió más por mera cortesía que por genuino interés. Recuerda el mo Leer más...