Nunca he creído que el saber pueda ser demasiado peligroso; siempre me ha parecido que las sombras, cuando se enfrentan a la lumbre vacilante de la razón, no tendrían más remedio que retroceder. Pero aquel otoño perpetuo, con la grácil neblina ...
Mi despertar no fue precedido ni por la aurora ni por la oscuridad, sino por algo más fundamental y ajeno al concepto de luz. Existía mucho tiempo antes de que nacieran tales dicotomías mortales; mi consciencia flotaba, suspendida en un mar impasi...
Me siento extraño escribiendo esto. No porque haya nada insólito en tomar la pluma una noche lluviosa, sino porque cada sílaba me clava una astilla en la mente. Pero he sufrido bastante guardando silencio. Si este cuaderno llega a manos ajenas, sa...
El club experiencias para adultos era, primero que nada, un acuerdo tácito. Nadie que entrara mencionaba que así había sido bautizado en los foros, ni que su portal de acceso era la reputada puerta trasera de un bar ruinoso en la Avenida Guerrero....
1.
Expediciones. La palabra promete aventura, conquista, descubrimientos plasmados en mapamundis. Para los románticos, implica el susurro de lo ignoto rozando la piel, las noches a la intemperie escuchando bestias más viejas que el hombre. Para m...
Mi confesión es escrita a la luz de una vela rojiza y vacilante que apenas logra ensombrecer los ángulos polvorientos de esta buhardilla maldita, repleta de libros prohibidos y más sombras que aire. Apenas han pasado tres semanas desde que me atre...
La primera vez que Jacob Meunier oyó algo sobre la región pantanosa al sur de Cammheim fue durante una reunión académica celebrada en la Universidad de Dorrance, a la cual asistió más por mera cortesía que por genuino interés. Recuerda el mo...
Qué satisfactorio es el silencio después de la saturación, ese instante más allá de la tormenta cuando los ecos han sido consumidos y la carne vuelve a asentarse, indefensa y expuesta. Ahora comienza la humedad, el goteo suave en la caverna de m...
Del legajo hallado en la biblioteca subterránea de Clytemnestra Hall, presento para su inquietud los siguientes diarios y cartas, fielmente transcritos por mi atenta mano. Nadie cuya razón se encuentre plena atraviesa sin daño las páginas que si...
Entre los yermos solares donde Cithra, la ramera cenicieta, oficiaba sus cultos privativos a Ildrak el Sinforma, jamás penetré, pues no era yo suficientemente insensato para tentar tal abismo de lujurias innominadas. Sin embargo, os contaré de ot...
I. En la Brújula de los Sueños
Me llamo Quentin Latham, navegante de barcos errantes y explorador de cartas náuticas tan antiguas que pareciera que sangre y tinta fuesen sus tinturas. No soy de naturaleza supersticiosa; el mundo, siempre he pens...
En la memoria más abismal de Aserion, cuya calidez de juventud fue evaporada por la severidad antipática del mundo, pervive la noche en que mis pasos me llevaron, medio pidiendo, medio huyendo, hasta las puertas acechantes de la Hermandad Fuligino...
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No sabía si mi búsqueda era científica o, como temían algunos, una manifestación progresiva de locura. A mis cuarenta y ocho años, dedicado desde temprano a la arqueología marginal y la etnografía de las creencias prohibidas, era difíc...
Había venido, como tantos otros antes de él, buscando exhumar los testimonios de un pueblo olvidado: Letharton, un confuso caserío disperso entre colinas agrietadas de la campiña inglesa, donde la niebla se demoraba demasiado y la vida parecía ...
El tren hacía el norte partió poco después del anochecer y, durante horas, los bosques desfilaron por la ventanilla empañada del compartimento. Apenas veía sus propias manos, tanto por la tenue luz como por el efecto hipnótico de la penumbra y...
Nada en la carne humana ha dejado de fascinarme, ni siquiera ahora, cuando su presencia solo sirve para inquietarme, helada en la penumbra bajo la superficie del mundo. He aprendido que el sentido de todo ser radica en su deseo, y nada desea con má...
Yo me despliego entre los átomos del frío y la humedad, mucho más allá de las bóvedas y las columnas que la raza de los hombres ha alzado contra mi hambre. Bajo la tierra, en raíces que me desconocen, en charcos de negrura donde el sol nunca h...
No recuerdo el primer momento en que fui. En algún pliegue sin memoria, en la negra fractura entre el hambre y la carne, palpita un principio donde ni forma ni conciencia eran necesarias para sobrevivir. Yo era impulso y vacío, una vibración cieg...
Fragmentos del Diario Maldito
6 de marzo de 1925
Hoy ha llegado al despacho una caja vieja, sin remitente, solo mi nombre meticulosamente garabateado en una etiqueta que parece hecha trizas por los años. Me la entregó Parker, con la mirada inqui...
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El doctor Fabián Elías siempre había pensado que la mente humana era como un cofre a medio abrir; su oficio como psiquiatra forense en el Hospital San Urbano le había demostrado ya muchas veces hasta dónde podía llegar la crueldad, cómo ...
Nunca he creído que el saber pueda ser demasiado peligroso; siempre me ha parecido que las sombras, cuando se enfrentan a la lumbre vacilante de la razón, no tendrían más remedio que retroceder. Pero aquel otoño perpetuo, con la grácil neblina Leer más...
Mi confesión es escrita a la luz de una vela rojiza y vacilante que apenas logra ensombrecer los ángulos polvorientos de esta buhardilla maldita, repleta de libros prohibidos y más sombras que aire. Apenas han pasado tres semanas desde que me atre Leer más...
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Expediciones. La palabra promete aventura, conquista, descubrimientos plasmados en mapamundis. Para los románticos, implica el susurro de lo ignoto rozando la piel, las noches a la intemperie escuchando bestias más viejas que el hombre. Para m Leer más...
Me siento extraño escribiendo esto. No porque haya nada insólito en tomar la pluma una noche lluviosa, sino porque cada sílaba me clava una astilla en la mente. Pero he sufrido bastante guardando silencio. Si este cuaderno llega a manos ajenas, sa Leer más...
Mi despertar no fue precedido ni por la aurora ni por la oscuridad, sino por algo más fundamental y ajeno al concepto de luz. Existía mucho tiempo antes de que nacieran tales dicotomías mortales; mi consciencia flotaba, suspendida en un mar impasi Leer más...
Nunca he creído que el saber pueda ser demasiado peligroso; siempre me ha parecido que las sombras, cuando se enfrentan a la lumbre vacilante de la razón, no tendrían más remedio que retroceder. Pero aquel otoño perpetuo, con la grácil neblina Leer más...