El relato empieza bajo el cielo plomizo de un otoño tardío en Spokane, cuando Arthur Singer recibió la carta lacrada con cera amarilla opaca—aquel tono entre el oro podrido y el mosto de vino barato, similar al sueño febril de un brujo moribund...
Recuerdo haber creído, en mi juventud, que los ecos de la locura eran solo leyendas, supersticiones que la humanidad arrastraba como restos de edades oscuras. Recuerdo, también, la vez en que esa ilusión se rompió de manera irreparable, durante ...
Mi querido lector, si por casualidad de la vida esta narración cae en tus manos, yo solo te suplico que entiendas: las palabras, por retorcidas y frenéticas que parezcan, no son más que el testimonio desesperado de un hombre que ha tocado briznas...
Había algo antinatural en el aire de Krakensberg desde el tercer día de julio, cuando el calor húmedo se volvió demasiado denso y cada sombra parecía hincharse, viva, al anochecer. Sophia llegó en bus, embutida en su chaqueta negra, los ojos o...
---
En la gris y asfixiante ciudad de Arkham, la niebla solía brotar desde el Miskatonic como vapor de pesadilla, bañando en confusión y ceniza los altos edificios de piedra y los callejones infestados de secretos. Durante años, fui tan sólo u...
---
No fue hasta la quinta noche en la que descubrimos la naturaleza exacta de la amenaza. Habíamos llegado a ese pueblo apartado, cubierto por el pertinaz rocío de la costa y las brisas salinas, con la falsa promesa de estudios arqueológicos. A...
Me veo forzado, pues, a dar testimonio de una oscura verdad, cuyas ramificaciones acaso sobrevivan a mi frágil cordura; permitidme, al menos, la amargura del preludio antes de la caída. El atroz relato que —con tintas temblonas y titubeantes ded...
Había aprendido a auscultar los silencios desde mi niñez, siglo y medio atrás, desterrando a empellones el temor del hombre común por la quietud. Pero cuando “La Sociedad Esotérica de los Hermanos del Signo Amarillo” me invitó a su retiro ...
Las aguas de Innsmouth susurraban bajo la luna menguante, y esa noche, la bruma que se ceñía al puerto era más espesa y acuática de lo habitual, cargada de un olor aceitoso y ancestral. El viejo puerto de la ciudad, con sus embarcaderos podridos Leer más...
El invierno de 1927 se apoderó de Arkham con una rudeza inusitada, despojando de vida a las dolientes ramas y cerrando los párpados de la ciudad en una bruma precoz, interminable. Ni siquiera los adoquines conocieron alivio, cubiertos de musgo mohà Leer más...
El viento que vino del nordeste traía consigo un hedor que ni la mar, en los días de mayor rompimiento, había sido capaz de engendrar. Iba impregnando las viejas tablas de la casona de los Marsh, deslizándose con taimada insistencia por rendijas Leer más...
Las aguas de Innsmouth susurraban bajo la luna menguante, y esa noche, la bruma que se ceñía al puerto era más espesa y acuática de lo habitual, cargada de un olor aceitoso y ancestral. El viejo puerto de la ciudad, con sus embarcaderos podridos Leer más...
Nunca he sido dado a la superstición ni a la credulidad. Debo insistir en este punto, ya que los hechos que pretendo relatar, con pleno conocimiento del escarnio y la acusación de locura que sin duda atraerán, son de una naturaleza tan francamente Leer más...